Siempre decimos que las 'deformaciones' de los objetos, como si fueran plastilina, son homeomorfismos. Se me ha ocurrido hacer una deformación con un dedo de una recta.
Tomo la recta X del plano de ecuación y=0 y sea Y el siguiente conjunto
Y=({\mathbb R}-[-1,1])\times\{0\})\cup \{(x,y);x^2+y^2=1,y\leq 0\}.
El conjunto Y es como si empujáramos X con un dedo en el intervalo [-1,1] y lo deformáramos en la parte de abajo de la circunferencia {\mathbb S}^1. Veamos que son homeomorfos. Evidentemente, el homeomorfismo f:X\rightarrow Y es la deformación del dedo, es decir,
f(x,0)=\left\{\begin{array}{cc}(x,0) & x\not\in [-1,1]\\
(x,-\sqrt{1-x^2}) & x\in [-1,1]\end{array}\right.
Es evidente que f es un homeomorfismo (dejo los detalles). La clave es que si llamamos A y B a cada uno de los dos conjuntos de Y, entonces A\subset X.
Y B es el grafo de la función -\sqrt{1-x^2} definida en [-1,1], y este intervalo es homeomorfo a X-A.
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