La conexión, como invariante topológico, nos sirve para distinguir espacios topológicos ¡aunque ambos sean conexos!
Un ejemplo es considerar el cono. Tomamos X=\{(x,y,z)\in\mathbb{R}^3;x^2+y^2=z^2\}, que aparece en la siguiente figura.
Y tomamos el conjunto Y=\{(x,y,z)\in\mathbb{R}^3;x^2+y^2=z^2, z\geq 0\}, que es el auténtico cono de los helados.
Entonces, usando un argumento de conexión, X no es homeomorfo a Y. Llamamos p=(0,0,0), que pertenece a ambos conjuntos. Concretamente, si f:X\rightarrow Y es un homeomorfismo entre ellos, sea f(p)=q. Si restringimos f al conjunto X-\{p\} y su imagen, a saber, Y-\{q\}, queda un homemorfismo. Por tanto X-\{p\}\cong Y-\{q\}.
Sin embargo, X-\{p\} no es conexo, concretamente, tiene dos componentes conexas:
X^+:=\{(x,y,z)\in\mathbb{R}^3;x^2+y^2=z^2, z>0\},
X^{-}:=\{(x,y,z)\in\mathbb{R}^3;x^2+y^2=z^2, z<0\}.
Un ejemplo es considerar el cono. Tomamos X=\{(x,y,z)\in\mathbb{R}^3;x^2+y^2=z^2\}, que aparece en la siguiente figura.
Y tomamos el conjunto Y=\{(x,y,z)\in\mathbb{R}^3;x^2+y^2=z^2, z\geq 0\}, que es el auténtico cono de los helados.
Entonces, usando un argumento de conexión, X no es homeomorfo a Y. Llamamos p=(0,0,0), que pertenece a ambos conjuntos. Concretamente, si f:X\rightarrow Y es un homeomorfismo entre ellos, sea f(p)=q. Si restringimos f al conjunto X-\{p\} y su imagen, a saber, Y-\{q\}, queda un homemorfismo. Por tanto X-\{p\}\cong Y-\{q\}.
Sin embargo, X-\{p\} no es conexo, concretamente, tiene dos componentes conexas:
X^+:=\{(x,y,z)\in\mathbb{R}^3;x^2+y^2=z^2, z>0\},
X^{-}:=\{(x,y,z)\in\mathbb{R}^3;x^2+y^2=z^2, z<0\}.
Pero Y-\{q\} es conexo. El conjunto Y es homeomorfo \mathbb{R}^2 (usando la proyección (x,y,z)\longmapsto (x,y)). Por tanto, Y-\{q\} es homeomorfo a \mathbb{R}^2 menos un punto, que es conexo (además es homeomorfo a un cilindro \mathbb{S}^1\times\mathbb{R}).
Muy buen aporte. Un detalle: los conjuntos X+ y X- se han definido igual, en X- debería ser z<0.
ResponderEliminarsí Francisco, es cierto, y lo voy a cambiar.
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